UNA MUJER CON MAGIA DE AIRE
UNA SOLDADO FORJADA POR EL FUEGO
UN ARMA SURGIDA DE LA SANGRE
Vhalla Yarl ha conseguido llegar al frente de guerra en el Norte. Forjada por sangre y fuego, ha blindado su corazón para la batalla final de la conquista del imperio Solaris. Pero las opciones que Vhalla tiene ante sí ya no son servidumbre o libertad; ahora son servidumbre o muerte. Nunca ha habido tanto en juego: el emperador mantiene su férreo control sobre el destino de Vhalla, y todo lo que a ella aún le queda por perder está en manos del soberano.
Años atrás, cuatro hombres peligrosos y un misterioso negociador se reunieron en las sombras para cerrar un trato que daría forma al futuro de Tenebrae para siempre.
Ahora, el mundo criminal que crearon es mucho más tenebroso y mortal de lo que nadie podría haber imaginado.
Para sobrevivir, Tristan, Morana, Dante, Amara, Alfa, Zephyr, el Hombre Sombra y Lyla deben trabajar juntos para descubrir los secretos más mortales de la mafia y liberarse de la oscuridad que los creó.
El mundo es cada vez más oscuro; el juego, cada vez más peligroso. Y una nueva era está a punto de comenzar.
Cameron Mortem tiene un problema: no puede dejar de matar a sus compañeros. Desde el punto de vista médico y oficial, está loco, pero también es uno de los activos más letales de las Fuerzas Oscuras, un brutal operativo militar clandestino que se basa en la obediencia, la supervivencia y el silencio. Ahora, un fármaco experimental ha fracturado su autocontrol, lo que lo ha convertido en un lastre cada vez que está con alguien más en el terreno. Como castigo, lo han enviado de nuevo a las pruebas del Descenso: un despiadado campo de entrenamiento diseñado para acabar con los débiles y pulir a los desalmados.
¿Su única orden? No mates a la chica nueva.
Emery Maves se ha librado por los pelos de la pena de muerte por los horribles crímenes que cometió, solo para verse forzada a regresar al mismo mundo de violencia. Como la nueva compañera de Cameron, esperan que sobreviva a las pruebas y a la inestable naturaleza del soldado. Sin embargo, Emery pronto descubrirá que hay algo más en Cameron aparte de muerte y sed de sangre. Bajo toda esa locura, se esconde una aterradora fascinación. y una extraña y peligrosa ternura.
A medida que las pruebas los llevan al límite, Emery deberá sortear las crueles exigencias de las Fuerzas Oscuras mientras se resiste a los encantos de un hombre que podría matarla con la misma facilidad con la que podría protegerla. Y Cameron deberá luchar contra el único impulso que nunca ha sido capaz de vencer.
A Bianca Blake, sin embargo, hay otras cosas que también se le dan de perlas y de las que The New York Times no tiene ni idea: meter la pata, hablar sin filtro alguno… y hacerle la vida imposible a su nuevo editor, que, para colmo, es inglés.
«El editor jefe de Queen Publishing ficha a Bianca Blake y se marca otro tanto».
— Publishers Weekly
Adam Kingston no esperaba enamorarse de la escritura de Bianca Blake, pero cuando por fin logra que la autora de Everbrooke Hall trabaje con él, el destino tiene otros planes para ambos.
Bianca no solo tendrá que viajar a la campiña inglesa junto con su editor, sino que lo hará casi a otra época en la que las costumbres son distintas a las de su vida en Manhattan.
Una divertida novela que enamorará a los fans de Heartstopper.
Patch Simmons ha decidido que este será el año en el que consiga novio, así que adiós a su amigo por correspondencia francés y… ¡hola al mundo!
El problema es que los únicos otros chicos gays en su curso están saliendo juntos, por lo que encontrar novio no va a ser nada fácil… Hasta que el destino decide intervenir y dos nuevos chicos misteriosos se unen al club de teatro: Peter, que acaba de llegar desde Nueva York, y su mejor amigo, Sam.
Patch está seguro de que uno de ellos será su primer novio. Armado con los libros de autoayuda anticuados de su madre soltera, su mejor amiga Jean y una confianza en sí mismo un tanto alarmante, Patch está convencido de que esta misión será un éxito total. Que a ellos realmente les gusten los chicos y, sobre todo, él, será un problema para más adelante.
Si hay algo que Bast sabe hacer es negociar. Verlo hacer un trato es ver trabajar a un artista…, pero incluso el pincel de un maestro puede errar. Sin embargo, cuando recibe un regalo y lo acepta sin ofrecer nada a cambio, su mundo se tambalea. Pues, aunque sabe regatear, no sabe deberle nada a nadie.
Desde el amanecer a la medianoche, durante el transcurso de un día, seguiremos al fata más encantador de la Crónica del Asesino de Reyes mientras baila con el peligro una y otra vez con asombrosa gracilidad.
El estrecho sendero entre deseos es la historia de Bast. En ella, nuestro protagonista sigue a su propio corazón, aunque sea en contra de su buen juicio. Porque, al fin y al cabo, ¿de qué sirve la cautela si lo mantiene a uno alejado de la aventura y del placer?
«Al despertar, Auri supo que faltaban siete días. Sí, estaba segura. Él iría a visitarla al séptimo día.»
La Universidad, el bastión del conocimiento, atrae a las mentes más brillantes para aprender ciencias como la artificería y la alquimia. Pero bajo esos edificios y sus concurridas aulas existe un mundo en penumbra.
En ese laberinto de túneles antiguos, de salas y habitaciones abandonadas, de escaleras serpenteantes y pasillos semiderruidos vive Auri, otrora alumna de la Universidad. Ahora cuida de la Subrealidad, de la que ha aprendido que hay misterios que no conviene remover. Ya no se deja engañar por la lógica en la que tanto confían en lo alto: ella sabe reconocer los sutiles peligros y los nombres olvidados que se ocultan bajo la superficie de las cosas.
Un único astronauta.
Una misión imposible.
Un aliado que jamás habría imaginado.
Ryland Grace es el único superviviente en una misión desesperada. Es la última oportunidad y, si fracasa, la humanidad y la Tierra misma perecerán.
Claro que, de momento, él no lo sabe. Ni siquiera puede recordar su propio nombre, y mucho menos la naturaleza de su misión o cómo llevarla a cabo.
Lo único que sabe es que ha estado en coma inducido durante mucho mucho tiempo. Acaba de despertar y se encuentra a millones de kilómetros de su hogar, sin más compañía que la de dos cadáveres.
Muertos sus compañeros de tripulación, y a medida que va recuperando confusamente los recuerdos, Grace se da cuenta de que se enfrenta a una misión imposible. Recorriendo el espacio en una pequeña nave, depende de él acabar con una amenaza de extinción para nuestra especie.
Sin apenas tiempo y con el ser humano más cercano a años luz de distancia, habrá de conseguirlo estando completamente solo.
¿O no?
Bienvenidos a la ciudad de Elantris, la poderosa y bella capital de Arelon llamada «la ciudad de los dioses».
Antaño famosa sede de inmortales, lugar repleto de poderosa magia, Elantris ha caído en desgracia. Ahora solo acoge a los nuevos «muertos en vida», postrados en una insufrible «no-vida» tras una misteriosa y terrible transformación.
Un matrimonio de Estado destinado a unir los reinos de Arelon y Teod se frustra, ya que el novio, Raoden, el príncipe de Arelon, sufre inesperadamente la Transformación, se convierte en un «muerto en vida» y debe refugiarse en Elantris. Su reciente esposa, la princesa Sarene de Teod, creyéndolo muerto, se ve obligada a incorporarse a la vida de Arelon y su nueva capital, Kae. Mientras, el embajador y alto sacerdote de otro reino vecino, Fjordell, usará su habilidad política para intentar dominar Arelod y Teod con el propósito de someterlos a su emperador y su dios.
Clay Johnson tiene un cuerpo de infarto y una sonrisa que te detiene el corazón. Hasta que su novia rompió con él, era el jugador más majo del equipo de fútbol universitario del que soy coordinadora de Relaciones Públicas.
Cuando Clay me pilla derrumbándome frente al tío que me gusta, se encarga de tramar un plan absurdo: fingir que estamos juntos para ponerlo celoso a él y a su propia ex.
Sin embargo, conforme pasamos más tiempo juntos, más me cuesta distinguir lo falso de lo real y ya no puedo negar el modo en que mi cuerpo reacciona cada vez que me toca.
Pusimos unas reglas claras. Establecimos límites. Pero dicen que las reglas se hicieron para romperse. Y, al parecer, los corazones también.