Una mujer es asesinada de forma macabra y sólo hay un testigo: su hija de siete años, que permaneció escondida bajo la cama y que ahora es incapaz de hablar. El detective de la policía islandesa Huldar, que se enfrenta a su primer caso importante tras su reciente ascenso, se encuentra bajo una gran presión para resolver el brutal crimen. Huldar tendrá que recurrir a Freyja, una perspicaz psicóloga infantil, para desbloquear la mente de la niña y obtener alguna pista de la que tirar: es su única oportunidad para llegar hasta la mente del asesino. El problema es que Freyja no se fía de Huldar, a quien conoció una noche para luego desaparecer. Los dos se verán obligados a trabajar juntos para encontrar a un asesino que deja en la escena del crimen extrañas pistas en forma de códigos numéricos. Freyja y Huldar deberán emprender una carrea contrarreloj para identificar al asesino antes de que siga matando impunemente.
Evie Sage está más contenta que nunca de ser la asistente de El Villano. ¿Quién iba a pensar que trabajar para un señor del mal tan sumamente guapo (shhh, eso perjudica su reputación) sería tan gratificante? Aun así, lo de hacer el mal es una tarea muy exigente, ya que las fuerzas del bien no se cansan de insistir, y cierto jefe intimidante está un poco..., eh..., fuera de la oficina y fuera de juego.
Sin embargo, Rennedawn tiene graves problemas -como bien indican los cartelitos de Reymundo- y todos los indicios apuntan a una catástrofe. Algo peculiar está ocurriendo con la magia del reino, y este hecho ha provocado que la mansión de El Villano se vuelva vulnerable ante sus enemigos, incluido su némesis: el rey. Ahora es el momento de que Evie se enfrente a su mayor desafío: proteger la guarida de El Villano, todas sus actividades perversas y tal vez (siempre y cuando nadie se dé cuenta) el reino entero. Sin presiones, Evie.
Es hora de salir de su zona de confort y aprender nuevas habilidades. Como a traicionar. A usar una daga. A conspirar con el enemigo. Todo es tan..., tan... ¡extremadamente divertido!
Pero ¿qué ocurre cuando la asistente de El Villano está lista para convertirse en su aprendiz?
Da igual lo que tú quieras cuando el destino ya ha decidido por ti.
Olivia siempre pensó que Nueva York sería el escenario de todos sus sueños…, pero la realidad ha sido mucho menos glamurosa: gastos imposibles, trabajos mal pagados y la sensación constante de nadar a contracorriente. Tras varios años lejos de casa, quizá ha llegado el momento de volver.
Antes de marcharse, sin embargo, queda una última boda… y un último giro inesperado: Enzo Verona, un capullo encantador, se cruza en su camino y desbarata todos sus planes.
Lo que parecía una comedia romántica más se convierte en un viaje de redescubrimiento, amistad, familia elegida y amores que llegan justo cuando más los necesitamos, aunque no se parezcan a lo que imaginábamos.
A veces perderlo todo es la única forma de encontrarse.
Imaginad que cada familia hiciera un sorteo para repartir los papeles: el espabilado, el gafe, el vividor, la oveja negra… Pues a mí me ha tocado ser la pariente pobre. Sí, esa misma, la de los apellidos rimbombantes ―me llamo Lucrecia Estefanía Peralta de la Merced―, pero estoy sin un euro en el banco.
Por si os lo preguntáis, pertenezco a la rama inútil del linaje, esa que lleva generaciones tomando malas decisiones y superándose en el desastre.
Menos mal que, en cuestiones de amor, heredamos el gen que nos mantiene lejos del romanticismo. Si el estado civil aún figurara en el DNI, en el mío pondría: «El cupido de esta chica se droga».
Y aquí estoy, intentando recomponer mi vida: con un novio abogado al que solo aguanto por ahorro legal, metida en líos judiciales y, atención, trabajando por primera vez en algo decente…, en una clínica veterinaria.
Ana está a un mes de cumplir los treinta cuando su novio de toda la vida la deja… por una veinteañera. En la actualidad, su presente no pinta bien: vive con una compañera de piso que habla con los espíritus, odia su trabajo y su madre se ha propuesto convertirla en la próxima en pasar por el altar.
Por si fuera poco, Charlotte, su mejor amiga, se casa este año y, cómo no, ha decidido que Ana sea su asistente personal de bridezilla. Pero, cuando la revista donde trabaja es absorbida por una multinacional, Ana descubre que su nuevo jefe es Viggo, el primer amor de Charlotte…, el hombre que le rompió el corazón hace quince años.
Entre bodas, madres casamenteras, jefes imposibles y amigas desquiciadas, Ana intentará recomponer los pedazos de su vida (y de su autoestima). Lo que no espera es que el capullo pelirrojo resulte ser… irritantemente encantador.
Porque los exnovios de las amigas están prohibidos, los finales felices no siempre llevan anillo y, a veces, el «sí, quiero» más importante es el que te das a ti misma.
La relación falsa entre dos vecinos puede ser la solución a todos sus problemas... Pero también el principio de algo inesperado
Sage Byrd ha vivido en el pueblecito costero de Spunes, Oregón, toda su vida. Ha aprendido a amar su pequeño mundo, con los animales inadaptados que recoge en su granja de aficionada y sus amistades con los habitantes del pueblo. Pero cuando su relación termina tras cinco años y su ex (el chico de oro del pueblo) se compromete con otra de un día para otro, Sage siente que necesita una victoria, algo que haga que todo el mundo deje de sentir pena por ella... y que ponga a Ian en su sitio. El Festival de Spunes, la competición que se celebra en el pueblo cada verano, es la oportunidad perfecta para conseguirla. Lo único que necesita es un compañero.
Fisher Lange era un chef de renombre en la ciudad de Nueva York hasta que la muerte de su hermana lo dejó descolocado, deprimido y a cargo de su sobrina adolescente, Indy. Cuando pierde su estrella Michelín, junto con su pasión por cocinar, su jefa lo manda a Spunes para que Indy y él desconecten durante el verano, y de paso trabaje como consultor en el restaurante que planea abrir allí. Pero cuando los conflictos con los vecinos amenazan su última oportunidad para redimirse y un beso con su nueva vecina, Sage, hace que se disparen los rumores sobre los dos, tal vez una alianza estratégica sea la mejor forma de darle la vuelta a la tortilla.
«Empezó como un juego. Ahora estoy a punto de perder la cabeza… y el corazón».
Rafael ha construido un imperio impecable: trajes a medida, modales perfectos y un bar donde todo y todos siguen sus reglas. El control es su religión.
Hasta que Penny irrumpe en su mundo y lo reta a un simple juego. Una apuesta sin importancia, que él pierde. Cuando Rafe le desliza su Breitling en su muñeca, Penny proclama que es la chica más afortunada del mundo.
Y ya es demasiado tarde. Porque no solo le ha ganado un reloj, también ha empezado una guerra.
A partir de ese instante, el imperio de Rafael comienza a resquebrajarse. Sus enemigos se acercan, y la fachada de caballero que tanto le ha costado construir amenaza con derrumbarse… todo por culpa de una mujer que no teme jugar con fuego.
Él ya tenía claro que la Reina de Corazones le costaría la partida.
La enfermera Alyssa Cappellucci no necesita más fetiches. De hecho, con su favorito le basta: no hay nada como los hombres enmascarados a los que sigue online. Y, aunque a menudo fantasea con encontrarse a uno esperándola en su dormitorio, jamás se habría imaginado que bastaría un mensaje para hacerlo realidad.
Joshua Hammond se ha pasado la vida escondiéndose, pero su identidad en redes es otra cosa: allí se pone una máscara y publica vídeos para sus millones de fans. Sin embargo, una seguidora en particular le ha llamado la atención: Aly.
Aly y Josh se dedican a explorar sus anhelos más ocultos mientras una amenaza inesperada se cierne sobre ellos... Y, a medida que la tensión aumenta, Josh deberá preguntarse si está dispuesto a salir a la luz por la única mujer a la que le obsesiona la oscuridad tanto como a él.
Un romantasy adictivo, oscuro y lleno de tensión, donde amar al enemigo podría ser la condena más tentadora.
Cuando Ylvara era solo una niña, los lortharis ―unos poderosos seres que descienden de los ángeles― asesinaron a sus padres. Desde entonces, la Resistencia humana la ha entrenado para convertirse en un arma con un único propósito: la venganza.
Su objetivo es acabar con Sorren, el asesino de su familia y el enemigo al que siempre juró destruir. Sin embargo, algo se interpone en su camino: el poder del trono de las sombras ha vuelto a despertar y reclama a su heredero…
Ella: fría, letal, imparable. Él: peligroso, oscuro, irresistible.
Cuando la frontera entre la venganza y el deseo empieza a difuminarse, Ylvara deberá decidir si se aferra al odio… o se pierde en el abismo junto a Sorren.
El amor es un desastre maravilloso… y este libro viene a contártelo sin filtros. Si alguna vez te has sorprendido pensando «¿soy yo… o seremos todas?», estas páginas serán tu barra de bar, tu copa de vino y esa amiga que siempre te dice las verdades incómodas.
Mezcla de memoir deslenguada, ensayo sobre el amor y autoayuda que se ríe de la autoayuda, este libro es un espejo afilado donde se reflejan las historias sentimentales de cualquier mujer de los treinta a los cincuenta: de los enamoramientos que huelen a perfume caro al desencanto con olor a chamusquina, del sexo urgente y delicioso a las noches de vacío existencial, de los comienzos prometedores a los finales desgarradores.
Aquí no hay cuento de hadas. Hay carne y vísceras, risas, sexo y tropiezos épicos. Hombres que invitan a soñar… y otros que solo inspiran bloqueos de WhatsApp. Pero, sobre todo, hay una conclusión liberadora: no estás sola en este caos emocional que llamamos vida amorosa.
Sibila Freijo —que también es la protagonista de este «carrusel sentimental»— dispara sin piedad a través de piezas breves, verdades incómodas, revelaciones íntimas y aventuras excitantes con la lucidez que da la madurez pero sin perder el entusiasmo. Porque al final, nadie sale indemne del juego del amor, pero todas seguimos apostando.
Para todas las que, pase lo que pase, siempre acaban pidiendo otro vino y pensando: «Que me quiten lo bailao».