Los hábitos son esa fuerza invisible que de forma lenta e implacable moldea la persona que eres, tus logros y la imagen que los demás tienen de ti. Por eso son tan importantes. La buena noticia es que se pueden estudiar, desarrollar y modificar para explotar todo tu potencial.
Presenta un sistema innovador para transformar, poco a poco, los comportamientos que son importantes para ti en acciones fácilmente repetibles, y en consecuencia en hábitos sólidos y duraderos. Descubrirás así lo poderosos que son cuando responden a nuestros propios valores y el modo de cambiarlos para convertirte en tu mejor versión.
Hay uno entre los pecados capitales tradicionales que quizá no debería figurar en la lista, porque muchas personas no lo han experimentado. Es capital, sin duda; pero no tan general como la soberbia, la lujuria, la gula o la envidia. La avaricia, en efecto, no es simplemente el deseo de posesiones, bienes, dinero, honras; hasta ahí se trataría más bien de codicia, no en el sentido original que tenía la cupiditas latina, sino entendida como solemos hoy en español: como un ensayo más o menos serio de empezar a ser avaro. La avaricia es más bien, como dice santo Tomás, immoderatus amor habendi; y esa inmoderación solo puede albergarla el que la está realizando.
Creciendo y avanzando En este libro, Phyllis Krystal describe técnicas, rituales y símbolos capaces de grabar mensajes positivos en el subconsciente con el objeto de compensar parte del condicionamiento negativo que se puede haber recibido anteriormente en la vida. Así, los cambios en la vida se pueden lograr de forma mucho más fácil y eficaz que trabajando exclusivamente a nivel consciente y cognitivo. Este método permite a una persona liberarse de las distintas fuentes de falsa seguridad para convertirse en un ser humano íntegro e independiente, confiando únicamente en la fuente interior de seguridad y sabiduría que se encuentra a disposición de cualquier persona que busque su ayuda.
Una guía para cultivar tu vida espiritual de forma sencilla y práctica
En una sociedad ultraconectada y saturada de estímulos, en la que todo sucede a un ritmo frenético, cada vez más personas se sienten desconectadas de su interior. El miedo, la angustia o la necesidad de hacerse preguntas despiertan nuestra inquietud, y el deseo de cultivar nuestra espiritualidad para experimentar sus beneficios resulta cada vez más acuciante. Pero ¿qué podemos hacer para vivir en armonía?
Tras un intenso trabajo de investigación y práctica personal, Alejandra Rodríguez te proporciona los conocimientos y hábitos necesarios para que puedas trabajar tu conexión espiritual y mantenerla en el tiempo. Todo ello a través de la filosofía slow, con la que podrás sumergirte en el análisis y la introspección, y redescubrir la importancia de la actitud y las tareas mundanas o el cultivo del entusiasmo y la meditación como camino hacia la paz.
La búsqueda del amor, las trampas del ego, la consciencia activa o el autoconocimiento son algunas de las cuestiones que aborda este libro. Olvida la tiranía del éxito y los constructos mentales que nos esclavizan y vive una experiencia transformadora.
Ayer, un mes después de morir, grabaron sobre su tumba el nombre de mi madre. Al ver sobre la piedra las letras que tantas veces estuvieron en mis labios sentí un impulso doble, contradictorio tan solo en un primer instante, que me empujaba al mismo tiempo a permanecer callado y a pronunciar las palabras justas para nombrar la vida. Lo que sentía en ese momento solo puede ser nombrado con la palabra «tristeza», aunque la palabra «tristeza» –como le ocurre a todas las palabras frente a la complejidad de nuestra vida– se queda tan corta como un metro para sondear las profundidades de un abismo.
Este libro se acerca a la pereza desde la triple óptica de la retórica –lenguaje, metáforas y refranes–, la estética –su presencia en la literatura y en el cine– y la ética –en Oriente y Occidente–, y lo hace desde la conciencia de que la pereza «habla de la naturaleza frágil de nuestra especie, de nuestra limitación como seres creados hermosamente a partir de un soplo sobre la materia más fácil de quebrar, del más sencillo barro».