El químico Vladimir Sánchez, más conocido en redes como Breaking Vlad, nos invita a disfrutar de la química a través de múltiples curiosidades, ejemplos prácticos y un lenguaje cercano que redimen esa materia que tanto nos hizo sufrir en nuestra adolescencia.
Todos hemos estudiado los átomos y las moléculas en algún momento de nuestras vidas, pero ¿realmente entendemos lo que nos rodea? Breaking Vlad nos enseña lo que él aprendió siendo niño: todo, absolutamente todo, es química. Lamentablemente, es una materia que cae mal y tiene muy mala fama, pero es porque no hemos entendido ni lo que significa ni lo que representa. Vlad nos trasmite su pasión por la química para que podamos ilusionarnos y despertar nuestra curiosidad por todo aquello que está presente a pesar de que no lo podamos ver.
¿Qué entendemos por «construcción de la realidad»? Sostenía Jerome Bruner, uno de los principales artífices de la revolución cognitiva, que la realidad no reside en la cosa, ni en la cabeza, sino en el acto de discutir y negociar sobre el significado de esos conceptos. De modo que las «realidades» de la sociedad y de la vida social son productos del uso lingüístico. A partir de estas premisas y basándose en trabajos sobre teoría literaria, lingüística, antropología simbólica, psicología cognitiva y del desarrollo, Bruner elaboró un nuevo enfoque para el estudio de la mente y realizó sus exploraciones en torno a lo que él llamó el «pensamiento narrativo».
Hasta los años ochenta, la ciencia cognitiva se había centrado demasiado en los aspectos sistemáticos y lógicos de la actividad mental, dejando al margen los mecanismos decisivos para los actos humanos de la imaginación, que nos permite dar sentido a la experiencia. En este ensayo de culto, Bruner argumenta que existen dos modalidades de funcionamiento cognitivo, la paradigmática o lógico-científica y la «modalidad narrativa» (a la que se debe la existencia de buenos relatos, obras dramáticas imperecederas, mitos y crónicas históricas), y se centra en ésta última para desarrollar su concepto de la mente como instrumento para crear mundos posibles.
Dos médicos en la misma ciudad pueden dar diagnósticos diferentes a pacientes idénticos; dos jueces pueden dictar sentencias distintas ante delitos similares; nosotros mismos podemos decidir una cosa u otra según sea por la mañana o por la tarde, o según se acerque o no la hora de comer. Estos son ejemplos de ruido: el sesgo que conlleva variabilidad en juicios que deberían ser iguales.
El ruido está presente en todas las decisiones individuales y colectivas, y produce errores en innumerables terrenos, desde la medicina hasta la economía, pasando por el derecho, la sanidad, la protección infantil y la contratación. Además, también nos importuna e influye a la hora de tomar muchas de nuestras decisiones cotidianas.
Boris Cyrulnik, eminente psiquiatra y psicólogo, profundo conocedor de la mente, vivió una infancia traumática. Separado de sus padres, que fueron asesinados en campos de concentración, vivió como un fugitivo, escondido en casas de familias de acogida y en orfanatos. Como la mayoría de los supervivientes al volver de los campos, y como la mayoría de personas que han vivido situaciones traumáticas durante su infancia, Boris Cyrulnik se refugió en el silencio después de la guerra.
Sálvate, la vida te espera es un libro sobre el trauma, sobre las heridas y la sanación, sobre la imposibilidad de contar en un mundo en el que nadie quiere escuchar. Sobre la indiferencia que mata y los vínculos que salvan, sobre las ilusiones del recuerdo, sobre ese fenómeno extraño que se llama memoria, que no es la reconstrucción del pasado sino su representación, y que no cuenta la verdad histórica de los hechos sino otra verdad, todavía más real: la de la persona que recuerda. A través del relato de su propia historia, Boris Cyrulnik ayuda a todos aquellos que intentan escapar de un pasado marcado por el dolor.
Transforma la manera en que te relacionas con tu propio ámbito interno y con tu mente con esta guía clara y estructurada sobre el modelo sistemas de familia interna (IFS), un enfoque terapéutico de carácter empírico centrado en el trabajo con las partes que habitan nuestra dimensión psicológica. El modelo IFS considera que toda persona tiene una «familia interna» compuesta por partes o subpersonalidades, cada una de las cuales tiene sus propios pensamientos, emociones y funciones. Algunas partes contienen el dolor del pasado, mientras que otras intentan evitar que este dolor aflore. Cuando las comprendemos y aceptamos, estas subpersonalidades pueden soltar el dolor con el que cargan y sanar.
Este volumen reúne diversos encuentros con C. G. Jung que tuvieron lugar durante sus últimos años de vida. Interpelado en el círculo de amigos y respondiendo a las preguntas de colegas y estudiantes, Jung expone «para fines didácticos», como él mismo dirá, aspectos básicos de la Psicología Analítica. Las nociones en torno a las que se organizan las sesiones son los sentimientos, la redención, los nuevos símbolos, las proyecciones y la sombra, en las jornadas de 1957 y 1959 en Winterthur; los sueños y las transformaciones, la práctica del análisis y la sombra de la Psicología Analítica, en las jornadas de Zúrich de 1958.
Pero, más allá de esta finalidad didáctica, la riqueza de los asuntos abordados en estas conversaciones da ocasión a Jung para exponer sus perplejidades mejor que sus certezas, su humildad científica antes que un conocimiento autosuficiente, una actitud más que un cuerpo de doctrina: «Con la hybris del intelecto no se llega a ninguna parte. Tienen que aceptar que lo inconsciente aporta algo, y de ustedes depende que entiendan su lenguaje, el de lo inconsciente. No es el lenguaje que usan ustedes, es la lógica de la naturaleza, la inteligencia de la naturaleza, la moralidad de la naturaleza, la que ha de ser traducida a formas humanas. La forma es lo que cuenta, y eso, ya ven, es la razón de la dignidad del hombre».