La vivienda es todo menos un asunto privado. Como expresión de las condiciones objetivas y como conflicto social permanente goza de centralidad política. En el campo de tensión entre el mercado, el Estado y las prácticas cotidianas, las encrucijadas principales de nuestra sociedad se reflejan en el acceso a la vivienda. En 1872, Friedrich Engels publicó Sobre la cuestión de la vivienda desde una perspectiva de la economía política. El texto subraya la imposibilidad del derecho a la vivienda sin cambios revolucionarios. 150 años después, sorprende la vigencia de sus análisis, que permiten reconocer cuestiones aparentemente específicas del desarrollo urbano como principios estructurales del capitalismo.
Sin embargo, abordar la cuestión de la vivienda en el siglo XXI significa pensar más allá de Engels. Los planteamientos feministas sobre la reproducción de los roles de género, los retos ecológicos, o el alcance de la regulación e intervención estatal en el sector, han añadido nuevos elementos a la cuestión. Ahora bien, ¿dónde queda la revolución, la propuesta engelsiana definitiva, también en el ámbito de la vivienda?
En Lo que Engels no podía saber. La vivienda como bien de inversión Andrej Holm actuliza las hipótesis intermedias de Engles, y plantea distintas posibilidades para la resolución de los problemas de acceso a la vivienda. Lo llama reformismo radical, una vía de propuestas concretas que, conjuntamente, representarían una alternativa cargada de potencia revolucionaria. En algún lugar, entre Engels y Holm, hay unas cuantas respuestas.
Los gobiernos y los filántropos deberían dar prioridad a aquellos objetivos que funcionan, que son baratos y que permiten resultados notables
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Los líderes mundiales se han dedicado a hacer grandes promesas. La ONU, con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, se ha comprometido a erradicar la pobreza, el hambre y las enfermedades, a detener la guerra y el cambio climático, a acabar con la corrupción, a arreglar la educación y a un sinfín de metas más. Pero deben cumplirse en 2030 y de momento están fracasando.
Un interesante análisis de la evolución de los impuestos en España, desde la instauración de la democracia hasta hoy, contada a través de los principales hitos que han marcado su desarrollo, tanto desde el punto de vista de las reformas aprobadas como de su aplicación, que aborda también los escándalos que han puesto en riesgo el principio de generalidad establecido por nuestra Constitución, y que se sintetiza en el popular eslogan de «Hacienda somos todos». La amnistía fiscal aprobada por el Gobierno del Partido Popular en 2012 que resultó inconstitucional, la benevolencia del derecho penal con los grandes defraudadores y la disociación fiscal de las personas que, para eludir en buena parte el pago de sus impuestos, son al mismo tiempo sociedades, constituyen algunas de las cuestiones tratadas en este importante trabajo de los técnicos del Ministerio de Hacienda Carlos Cruzado y José María Mollinedo. Y también el papel «no jugado» por la Agencia Tributaria ante la lista Falciani, de contribuyentes que ocultaban patrimonio y rentas en el banco HSBC de Ginebra, y los escándalos fiscales de Juan Carlos I, junto a otras situaciones que podrían revelar una doble vara de medir. Los autores muestran una mirada crítica del déficit de justicia fiscal y del discurso demonizador de los tributos, pero a la vez esperanzada como consecuencia de los cambios a nivel global que se empiezan a percibir respecto de la necesidad de combatir el aumento de las desigualdades, a través de los impuestos, con la repercusión política, social y económica que conlleva.
Samuel Edward Konkin III (SEK3), padre del movimiento agorista, falleció en 2004 dejando sin terminar sus proyectos más extensos y ambiciosos, a excepción del Manifiesto neolibertario. Entre ellos, el inacabado pero apasionante tratado que titula Contraeconomía, publicado en español también por Unión Editorial.
Con el fin de reivindicar la valía del corpus konkiniano, y siguiendo los pasos de la edición original de Kopubco (2006), ampliamos este Manifiesto neolibertario con una serie de valiosos escritos. En primer lugar, la Teoría de clases agorista, que le debemos al teórico Wally Conger, seguidor de Konkin, quien respetuosamente recupera y amplía las notas de SEK3 –fruto de otro proyecto incompleto– en relación a la lucha de clases desde el punto de vista agorista.
En julio de 2012, Mario Draghi pronunció en Londres las palabras que supondrían un punto de inflexión en la crisis europea: «Whatever it takes». Se trataba del anuncio, en el momento más dramático de la crisis de la eurozona, de que el Banco Central Europeo haría todo lo necesario para proteger la moneda única.
Y así ocurrió. Draghi fue el artífice de un rescate que muchos consideraban imposible, cuando, en medio de una crisis mundial sólo comparable a la de 1929, las deudas griega, italiana, española y portuguesa pusieron en peligro la existencia misma del proyecto común europeo.
Fruto de la colaboración entre Jana Randow y Alessandro Speciale, dos respetados periodistas económicos que durante años han cubierto la actualidad monetaria europea, este libro traza un preciso retrato de Mario Draghi a través de reuniones y entrevistas a algunas de las figuras más importantes de la escena económica internacional, en las que se destaca su relación con los países que más sufrieron la crisis, la cuestión crucial de la supervisión bancaria y el futuro de la Unión Europea y su autoridad monetaria central
Las tempranas y terribles secuelas de la crisis mundial de 2008 hicieron germinar en México una iniciativa de diversos académicos universitarios: el Gupo Nuevo Curso de Desarrollo (GNCD), que desde 2009 analiza los grandes problemas que aquejan a la economía y la sociedad de nuestro país, como se puede ver en los artículos reunidos en esta obra coordinada por Rolandro Cordera. Aquí se aborda la incertidumbre por la inseguridad pública, la irritación creciente ante la corrupción, la baja credibilidad institucional y las muestras de incapacidad para promover grandes proyectos de inversión de capital nacional, públicos y privados, todo lo cual ha configurado un entorno aún más complejo y adverso para México.