Durante los años recientes, Juan Gabriel Vásquez ha ofrecido en sus columnas para El País una mirada incisiva y crítica sobre los eventos que han trastocado nuestra sociedad y nuestros tiempos. El presente volumen reúne una selección de esos textos, en los que no sólo analiza los hechos, sino que también se aventura en una reflexión profunda sobre el rol de los ciudadanos en la construcción de la verdad y la memoria colectiva, además de señalarnos que el arte no es un lujo, sino una necesidad. Así, con plena lucidez, Vásquez nos recuerda la importancia de reconocer, observar y documentar la realidad.
«Comencé a escribir columnas de opinión a mediados de 2007», dice el autor en el prólogo. «En estos diecinueve años convulsos, el oficio de mirar el mundo desde la página de un periódico ha cambiado más de lo que nadie hubiera podido prever: ha cambiado el periodismo, por supuesto; ha cambiado lo que decimos cuando decimos opinión. Sobre todo, han cambiado nuestros materiales de trabajo: la realidad en la que nos movemos y nuestra capacidad de emitir juicios sobre ella.
Buscaba la boca del hombre con la suya, húmeda de sal.
-¿Tienes frío? -preguntó él.
-No, no Tengo miedo.
-¿A qué?
-A cuando te hayas ido y esto se borre de mi memoria.
Presionó contra él su cuerpo goteante; y Jordán, mojada la ropa, la acogió entre los brazos estrechándola muy fuerte.
-Maldito seas, capitán Mihalis -susurró ella de pronto.
Tardó él un momento en comprender.
-Sí -dijo al fin.
Alzó el rostro para contemplar la bóveda de estrellas, que parecía haber descendido para instalarse en torno a los dos y su abrazo, envolviéndolos hasta el final de los tiempos. Como si estuvieran solos en la última noche del mundo.
Abril de 1937. Mientras en España transcurre la guerra civil, el marino mercante Miguel Jordán Kyriazis es enviado por el bando sublevado para atacar de modo clandestino el tráfico naval que desde la Unión Soviética transporta ayuda militar para la República. En la base de operaciones, una pequeña isla del mar Egeo, la vida del corsario español se cruzará en turbio triángulo con la de los propietarios, el barón Katelios y su esposa: una seductora mujer madura que busca, con fría desesperación, el modo de escapar a su destino.
Junio de 1960. Un temporal mantiene aisladas en la idílica isla de Utakos, frente a Corfú, a nueve personas alojadas en el pequeño hotel local. Nada hace presagiar lo que está a punto de ocurrir: Edith Mander, una discreta turista inglesa, aparece muerta en el pabellón de la playa. Lo que parece un suicidio revela indicios imperceptibles para cualquiera salvo para Hopalong Basil, un actor en decadencia que en otro tiempo encarnó en la pantalla al más célebre detective de todos los tiempos. Nadie como él, acostumbrado a aplicar en el cine las habilidades deductivas de Sherlock Holmes, puede desentrañar lo que de verdad esconde ese enigma clásico de habitación cerrada. En una isla de la que nadie puede salir y a la que nadie puede llegar, inevitablemente todos se acabarán convirtiendo en sospechosos en una fascinante novela-problema donde la literatura policial se mezcla de modo asombroso con la vida.
Hollywood, 1967-1971: años de vértigo y exceso donde artistas, estrellas de cine, músicos y camellos compartían escenarios y ambiciones. En el centro de ese torbellino, dos escritoras marcaron el pulso de una época: Eve Babitz, ahijada de Igor Stravinsky, musa insolente que posó desnuda frente a Marcel Duchamp y fue amante de Jim Morrison, y Joan Didion, un misterio tras sus gafas oscuras y su expresión impenetrable. Entre ambas se forjó una relación compleja, fascinante y peligrosa: amistad, rivalidad, espejo y abismo.
Con una prosa incisiva y vibrante, Lili Anolik reconstruye la relación entre dos mujeres que cambiaron la manera de ver Los Ángeles y de entender la escritura. El resultado es una carta de amor en forma de doble biografía. El modo más original y electrizante de acceder a los universos literarios de Didion y Babitz, y de abrir, como quien fuerza un cajón cerrado con candado, la intimidad de Didion, para revelar al fin el enigma que envuelve su figura.
En Japón se oculta un lugar legendario. Muchos van en su busca, pues creen que allí pueden encontrar las respuestas que necesitan. Tan solo hay que dejarse llevar por el intenso aroma del café, cruzar la puerta del local, sentarse y pedir una taza.
Antes de que su bebida se enfríe, los clientes podrán revivir el pasado y revisitar aquel momento en el que tomaron una decisión que les atormenta, en el que callaron cuando querían decir la verdad, en el que se equivocaron.
Entre ellos están el profesor Kadokura, que ha descuidado a su familia por el trabajo; Sunao y Mutsuo, afligidos por haber tenido que despedirse de su querido perro; Hikari, arrepentida por no haber aceptado la propuesta de matrimonio de su novio Yoji; y, por último, Michiko, que ha regresado al sitio donde vio a su padre por última vez.
Si demuestran ser lo bastante valientes como para mirar al pasado, podrán verlo bajo una luz diferente y vivir el presente con serenidad. ¿Serán capaces de aprovechar la oportunidad?
Winston Churchill -primer ministro durante los períodos 1940-1945 y 1951-1955- describe el transcurso de la Segunda Guerra Mundial y sus principales acontecimientos desde la profundidad de su análisis y la intensidad de su vivencia con pluma lúcida e incisiva.
El camino hacia el desastre desde el Tratado de Versalles hasta que Hitler conquista Polonia, la caída de Francia y la batalla de Gran Bretaña, el bombardeo de Londres, las operaciones anfibias en el norte de África e Italia, el día D, Pearl Harbor, la liberación de Europa Occidental o el lanzamiento de la bomba atómica son algunos de los hechos relatados en este extraordinario documento, considerado una obra maestra de la literatura del siglo xx, que trasciende cualquier género para constituir un clásico de la política, la diplomacia y la estrategia militar.
Cuando Inju, una reconocida pintora, muere en un accidente de coche, su mejor amiga, Cheonghee, se niega a creer lo que un crítico de arte afirma: que la artista se suicidó. Cheonghee se embarcará en una investigación obsesiva que la llevará a desentrañar aspectos desconocidos de una biografía cargada de fragilidad y desamparo. Pero la búsqueda de la verdad, a ratos peligrosa, supondrá remover su propia historia, hurgar en viejas heridas y padecer el vértigo que produce el misterio de la existencia.
Los sueños y los recuerdos, el arte y la astrofísica, la poesía y el suspense son algunos de los elementos que componen este peculiar y fascinante thriller que la Premio Nobel escribió después de La vegetariana. En Tinta y sangre, Han Kang profundiza en las mismas preguntas de su anterior novela: «Si no podemos rechazar la vida y el mundo para huir de la violencia, y tampoco podemos convertirnos en plantas, ¿cómo seguir adelante?». En este libro nos da la clave: debemos sobrevivir para dar testimonio de la verdad con nuestras vidas.
Una antología de los mejores poemas de Piedad Bonnett.
Este volumen reúne por primera vez toda la poesía de Piedad Bonnett, una obra que comenzó en 1989 con la aparición de De circulo y ceniza y que ha tenido estaciones tan afortunadas como El hilo de los días (1995), Tretas del débil (2004) y Explicaciones no pedidas (2011), el más reciente de sus poemarios y ganador del Premio Casa de América de Poesía Americana 2011.
Antes de ser condenado, fue celebrado. Antes de convertirse en mito, fue un maestro del arte de conversar.Esta antología reúne las entrevistas más brillantes, provocadoras y reveladoras que Oscar Wilde concedió envida. En ellas despliega su ingenio a lado, su mirada crítica y su irrepetible sentido del estilo.Más que documentos periodísticos, estos diálogos son piezas literarias donde Wilde se interpreta a sí mismo con la ironía, la lucidez y la teatralidad que lo hicieron inolvidable. Una puerta de entrada privilegiada al pensamiento de un autor que, aún bajo la luz inquisidora de la prensa, nunca dejó de ser él mismo: libre, brillante y escandalosamente moderno.
«¿Qué relación puede haber entre las muchas personas de las incontables historias de este mundo, que, desde los extremos opuestos que los separan, acaban juntándose?» ¿Qué puede unir a los jóvenes pleiteantes de una causa testamentaria que lleva tantas generaciones prolongándose «que no hay nadie con vida que sepa lo que significa» con una señora volcada en los asuntos de una comunidad africana llamada Borriobula-Gha? ¿Cómo se relacionan el baronet sir Leicester Dedlock y su altiva mujer, lady Dedlock, con un muchacho que barre las esquinas y malvive en uno de los rincones más infectos de Londres? ¿Cómo pueden ser amigos el señor Jarndyce, un íntegro caballero cuyos estados de ánimo dependen del viento del este, y el señor Skimpole, uno de los caraduras más impresionantes de la historia de la literatura? Sumemos a eso una extensísima galería de personajes siniestros o angelicales, orgullosos o humillados, pusilánimes o magnánimos, y obtendremos un atisbo del cuadro general de Casa Desolada (1852-1853), donde todo, en efecto, está conectado.