Una colección de las teorías más alucinantes, sugerentes y divertidas del mundo a cargo de Dan Schreiber, copresentador del exitoso pódcast británico No Such Thing as a Fish. ¿Por qué estamos aquí? ¿Existen los fantasmas? ¿Viajaremos alguna vez en el tiempo? ¿Nos visitan extraterrestres? ¿Hablaremos alguna vez con los animales? ¿Nos dicen la verdad? ¿Hay criaturas misteriosas vagando por la tierra? ¿Y por qué cuando te duchas, la cortina siempre se te pega? No conocemos las respuestas a ninguna de estas preguntas —incluida la de la cortina, un misterio que ha eludido a los científicos durante décadas y que aún intentan resolver—. Pero no te preocupes, independientemente de las preguntas que tengas, puedes estar seguro de que hay alguien —o algo— ahí fuera investigándolas por ti, y Dan Schreiber recopila sus últimos hallazgos, en un recorrido desde los multimillonarios tecnológicos de Silicon Valley que intentan descifrar si el universo es o no una gigantesca simulación de videojuego, las estrellas del deporte que usan energía cósmica y hasta la autoproclamada comunidad de viajeros en el tiempo italianos que intentan salvar al mundo de la destrucción.
Los psicopompos son figuras mitológicas encargadas de guiar a las almas en su tránsito al más allá. Aunque Orfeo no lo sea en sentido estricto —como sí lo es Hermes, por ejemplo—, desciende al Hades con la esperanza de rescatar a su amada Eurídice. Ese gesto desesperado lo convierte en uno de los pocos mortales capaces de cruzar el umbral que separa la vida de la muerte y de caminar, por un instante, entre ambos mundos.
Amélie Nothomb hace algo parecido con cada nuevo libro: de cuatro a ocho de la mañana, todos los días sin excepción, se entrega a la página en blanco con la esperanza de no haber desaprendido a escribir, como un pájaro que nunca olvida cómo volar. Y no falla ni un solo día, porque, si dejara de hacerlo, según confesaba años atrás en una entrevista, entraría en un proceso de autodestrucción. La literatura se convirtió, hace tiempo, en la única forma que encontró de entregarse a la ebriedad del vacío: cada mañana se lanza al cielo, se regocija en el aire y consigue aterrizar en un suelo que no cede.
En el extrarradio de Saint-Auch, a las afueras de Toulouse, un grupo de adolescentes despierta poco a poco a la vida adulta: son los años noventa y pasan el tiempo deambulando en moto, escuchando a Nirvana y viendo cine de terror. Alex, Mehdi, Max, Thomas y Lena se enfrentan al deseo, a la injusticia social y al extraño poder de atracción que ejerce sobre ellos la inquietante casa abandonada del pueblo, sin saber que al traspasar su puerta los acabará envolviendo en una pesadilla interminable.
Con todas las señas de identidad de uno de los autores más celebrados de Francia, La noche devastada es una audaz novela con ecos de Stephen King, Lovecraft o David Cronenberg que esconde un homenaje impecable al género del terror y resulta una lectura tan compulsiva como estremecedora, revestida de una asombrosa inventiva visual, que explora los sueños y desilusiones de una época y evoca sus demonios.
En un futuro lejano, la humanidad está al borde de la desaparición. Dispersos en pequeñas tribus bajo el cuidado de unas enigmáticas «Madres», los últimos humanos intentan sobrevivir en un planeta irreconocible. Algunos niños nacen en fábricas, creados a partir de células de animales; otros se nutren a través de la fotosíntesis, como las plantas. Tal vez la continuidad de la especie dependa del mestizaje con estas nuevas criaturas, pero nadie sabe si los vínculos y la sociedad lograrán perdurar.
A lo largo de episodios que abarcan diversas eras, Bajo el ojo del gran pájaro ofrece una visión asombrosa del fin de nuestra especie. Con una sensibilidad única, Hiromi Kawakami ha construido un universo a la vez frágil y luminoso, que nos lleva a preguntarnos sobre las cualidades que nos hacen realmente humanos.
En el pequeño café de Tokio, algunos lunes del mes se llenan de un aroma especial: su dueño prepara, sin previo aviso, una cata de matcha y transforma el día de quienes, sin esperalo, entran allí. Ese gesto inesperado da inicio a doce relatos a lo largo del año: una mujer que necesita cambiar, una pareja que se enfrenta a una crisis, una artista que ha perdido su propósito y una joven que lucha por liberarse de las expectativas familiares. Historias íntimas y luminosas unidas por el matcha y por un ritual compartido que, al cruzar sus vidas, les permite recuperar la calma, la claridad y la posibilidad de empezar de nuevo.
«Nuestra lengua es como el viento, una mezcla de todos los paisajes por los que hemos pasado a lo largo del camino.»
Hiruko ha visto cómo su tierra natal, un archipiélago situado entre la China meridional y la Polinesia, ha desaparecido del mapa engullida por los estragos del cambio climático. Refugiada en Dinamarca, ha inventado su propio lenguaje, el panska, un idioma flexible con el que es capaz de comunicarse en cualquier país escandinavo y que enseña a quienes, como ella, no pertenecen ya a ninguna parte. Pero en un mundo en el que las fronteras se desdibujan y los mapas se reescriben a la fuerza, ¿qué significa realmente pertenecer a un lugar?
Impulsada por la nostalgia y la sensación de pérdida tras la desaparición de su país, y acompañada por Knut, un joven lingüista danés fascinado por las relaciones entre identidad y lenguaje, Hiruko emprende un viaje por Europa en busca de antiguos compatriotas que hablen su lengua materna. En el camino, se cruzarán las historias de un elenco de personajes que, cada uno a su manera, tratan de hacer frente a sus prejuicios, a las expectativas sociales y a la constante evolución de sus distintas realidades.
Isidore-Lucien Ducasse nació el 4 de abril de 1846 en Montevideo, y falleció con solo 24 años en París el 24 de noviembre de 1870. Su impacto en la poesía y en el arte, sin embargo, fue enorme, ya que sus textos circularon entre los escritores y lectores más sagaces de la capital francesa, especialmente bajo el pseudónimo que lo hizo célebre: el conde de Lautréamont. La obra creativa de Ducasse consta solo de tres obras: "Los Cantos de Maldoror", editados también en Letras Universales, y los dos delgados tomos que recoge este volumen, titulados "Poesías I" y "Poesías II". En ellos se lleva a cabo un ejercicio radical de escritura que adelanta procedimientos que no volverán a verse hasta décadas después, cuando algunos de los autores más importantes para el surrealismo y las vanguardias lo declaren entre sus modelos.
Nobuki, el hijo mediano de la familia Niré, lleva una vida feliz con su mujer y sus dos hijas pequeñas. La noticia de que van a tener un tercer hijo alegra aún más esta dulce existencia, en la que Nobuki alterna la vida familiar con su trabajo y su afición por la guitarra clásica. Lo único que ensombrece sus días es el alzhéimer de su madre, Fujiko: el avance de la enfermedad es tal que ya no reconoce ni a su propio hijo. De pronto, un día, en el cajón de su antiguo escritorio, que guarda con cariño desde su infancia, Nobuki descubre un diario íntimo. Es de su madre. Al empezar a leerlo, comprende que ella sintió la necesidad de registrar todo lo que temía olvidar cuando vio flaquear su memoria: su día a día, sus mejores recuerdos, pero también la ira o los miedos soterrados. Nobuki descubrirá así a una mujer, su propia madre, que, ahora que ya no puede contarle de viva voz su vida, lo hará a través de la palabra escrita.
El viejo escritorio es el cuarto título de la pentalogía de Aki Shimazaki en torno a la familia Niré, que en Suzuran se centró en la hermana menor, la ceramista, en Luna llena narró la historia de la entrañable pareja que forman los padres, y en Una joven en Tokio acercó a los lectores a la hija mayor de la familia, Kyoko.
En lo pequeño y lo insignificante: ahí es donde se esconde la vida, ahí es donde construye su nido. Nuestro narrador padece un extraño síndrome: sufre de empatía patológica, es capaz de adentrarse sin permiso en los recuerdos de los demás. Así, viaja de un recuerdo a otro, desde una feria rural búlgara en 1925 ―donde conoce a un minotauro― hasta el interior de la mente de una babosa que es devorada por su propio abuelo. A partir de esa materia insólita, Gueorgui Gospodínov construye en Física de la tristeza un prodigioso laberinto donde la memoria personal se funde con la historia colectiva. En parte relato de madurez, en parte crónica familiar y en parte reflexión sobre la vida en la Europa del siglo XX, la novela salta de época en época y de identidad en identidad, trazando un mapa de pérdidas, migraciones y nostalgias.
¿De qué sirve ser joven y tener sueños si has nacido en la época equivocada?
Sicilia, 1924.
Mientras el fascismo avanza, Nardina anhela estudiar Derecho, pero termina atrapada en un matrimonio impuesto para perpetuar la dinastía de los Cangialosi. Sabedda, marcada por la pobreza, queda embarazada de un barón sin poder cuidar al hijo que espera. Un plan de tintes mafiosos entrelazará para siempre los destinos de ambas jóvenes.
Sicilia, 1960.
Carlotta, inteligente y decidida, sueña con ejercer la abogacía, pero su época la relega al archivo notarial. Allí, un documento olvidado revela una acusación dolorosa: su abuela asegura que su madre no la alumbró, sino que la compró. Ese descubrimiento la impulsa a desenterrar los secretos que unen a Nardina y Sabedda y a enfrentarse a las sombras que el fascismo dejó en su familia y en su tierra.