Criaturas mitológicas y otros personajes asombrosos cumplen destinos extraordinarios y condenas perpetuas, y descubren universos paralelos. Esta recopilación de sueños, contados con un lenguaje arrebatado, contiene los cuentos más imaginativos del autor: un ángel (o demonio) sacude con sus alas la cotidianidad de un caserío del Caribe; el cuerpo de un ahogado estremece los anhelos de las mujeres de una población aislada; un político descubre, al final de su vida, las angustias del amor eterno; un aprendiz de mago supera con creces a su maestro; y la perversa relación entre una abuela y su nieta son algunas de estas fábulas oscuras e inquietantes, cargadas de imágenes poderosas.
En una pequeña isla se produce un misterioso fenómeno. Un día desaparecen los pájaros, al siguiente podría desaparecer cualquier cosa: los peces, los árboles... Peor aún, también se desvanecerá la memoria de ellos, al igual que las emociones y sensaciones que llevaban asociadas. Nadie sabrá ni recordará entonces qué eran. Hay incluso una policía dedicada a perseguir a los que conservan la capacidad de recordar lo que ya no existe. En esa isla vive una joven escritora que, tras la muerte de su madre, intenta escribir una novela mientras trata de proteger a su editor, que está en peligro porque forma parte de los pocos que recuerdan. La ayudará un anciano al que empiezan a fallarle las fuerzas. Mientras, lentamente, nuestra protagonista va dando forma a su novela: es el relato de una mecanógrafa cuyo jefe acaba reteniéndola contra su voluntad en un altillo. Una obra sobre el poder de la memoria y sobre la pérdida.
Una perturbadora novela que esconde una escalofriante meditación sobre la sexualidad y la muerte
El viejo Eguchi concurre por primera vez a la casa de las bellas durmientes, un auténtico misterio. Su fachada no exhibe letreros, ningún cartel identificador. Allí, amparados en el disimulo y el secreto, los ancianos van a pasar la noche con muchachas jóvenes y vírgenes, dormidas bajo los efectos de un narcótico potente.
Lo que Eguchi aprende pronto, en su primera visita a la posada, es que no se deben hacer preguntas. Cada interrogante que Eguchi calla es una duda que Kawabata deja resonando en la cabeza del lector.
Un viejo periodista decide festejar sus noventa años a lo grande, dándose un regalo que le hará sentir que todavía está vivo: una jovencita virgen y con ella «el principio de una nueva vida a una edad en que la mayoría de los mortales están muertos».
En el prostíbulo llega el momento en que ve a la mujer de espaldas, completamente desnuda. Ese acontecimiento cambia su vida radicalmente. Ahora que conoce a esta jovencita se encuentra a punto de morir, pero no por viejo, sino de amor.
Una historia envuelta en nostalgia y pasión desbordantes en torno a un reencuentro.
Impulsado por la nostalgia, Oki Toshio decide viajar a Kioto para oír las campanas del templo en el Año Nuevo. Pero, además, quiere volver a ver a Otoko, su antigua amante, ahora pintora. Todavía hermosa, Otoko vive con su protegida Keiko, una joven sensual y apasionada de apenas veinte años, que desencadenará un cruel drama de amor, venganza y destrucción.