Parte de la fascinación que ha despertado esta obra se debe a su triple naturaleza, en tanto que libro de emblemas visual, obra musical –con sus cincuenta partituras que acompañan a las imágenes– y volumen puramente textual, con sus epigramas y comentarios alquímicos. Por todo ello, Atalanta Fugiens puede considerarse como el primer libro «multimedia» de la historia cultural europea. La presente edición ha querido rendir tributo a estos tres aspectos: no sólo reproduce los grabados a partir de una edición original e incluye por primera vez en castellano el texto íntegro de Maier, sino que ofrece también una magnífica versión musical para poder escuchar sus fugas mientras se contemplan sus grabados y se leen sus epigramas. Un código QR en el interior del libro permite acceder a esta grabación, realizada en enero de 1986 en la iglesia de St. Margaret, en Putney, Londres.
La guerra de los mundos narra por primera vez en la historia de la literatura un tema que será recurrente desde entonces y originará todo un subgénero dentro de la ciencia ficción: la invasión de la Tierra por extraterrestres procedentes de Marte. A través de esta fábula en la que ocupan un lugar central las descripciones científicas, las premoniciones sobre el futuro de la tecnología y los entresijos de la política, H. G. Wells nos habla sobre la vanidad y la seguridad ficticia de una humanidad autosatisfecha, y los peligros que acechan su supervivencia.
La misteriosa Helen Graham se instala con su hijo en la mansión de Wildfell Hall y desencadena todo tipo de rumores entre sus vecinos. Tras liberarse de un esposo alcohólico y pendenciero, Helen se enfrenta ahora a una sociedad opresora, pero sale adelante gracias a su buen juicio y su sentido del deber. La búsqueda de la felicidad y de la justicia por parte de su protagonista convierte La inquilina de Wildfell Hall, la segunda (y última) novela de Anne, la menor de las hermanas Brontë, en un lúcido retrato de las miserias humanas, una hermosa novela de amor, un canto a la redención y un ilustre precedente de la literatura feminista.
Escrita por Robert Louis Stevenson para atraer el sueño de su hijastro Samuel Lloyd Osbourne, La isla del tesoro es la novela de aventuras por excelencia, el gran libro de piratas de la historia de la literatura. Desde 1883, fecha de su primera edición, la peligrosa travesía en la goleta La Hispaniola del niño Jim Hawkins y el misterioso cocinero John Silver ha cautivado a lectores del mundo entero y ha atraído a los mejores ilustradores, desde Howard Pyle a Ralph Steadman. Ahora José María Gallego se enfrenta al reto de una nueva versión gráfica, en la que recrea con medio centenar de dibujos la inquietante atmósfera del relato, iluminando pasajes en los que nunca antes nadie se había detenido. Todo un alarde de exigencia y calidad siguiemdo paso a paso la nueva traducción de Pollux Hernúñez, que incluye anotaciones al texto donde se incorporan los últimos hallazgos sobre este clásico de Stevenson.
La isla del tesoro es sinónimo de emoción y libertad. Robert Louis Stevenson apenas rebasaba la treintena cuando la publicó en 1881, y no podía imaginar que su creación se iba a convertir en un éxito que marcaría para siempre las vidas de varias generaciones de lectores, ni que Jim Hawkins y John Silver el Largo se convertirían en unos personajes tan míticos como los célebres piratas Barbanegra o William Kidd. Esta obra nos transporta a una infancia feliz y evoca todo lo que se espera de una novela de aventuras: tesoros escondidos, motines, tabernas, canciones, y olor a mar, pólvora y ron.
Jim Hawkins regenta, junto a sus padres, la posada Almirante Benbow. Su vida discurre tranquila entre la barra y las mesas hasta que, un día, un viejo marinero entra en su fonda acarreando un pesado secreto... De la noche a la mañana el joven Jim se encuentra en la cubierta de la Hispaniola, rodeado de rudos marineros, agasajado por un misterioso cocinero cojo, ansiosos todos ellos por encontrar el codiciado tesoro del capitán Flint.
Ambientado en un momento no precisado del siglo XVIII, el libro empezó a alcanzar popularidad hasta conseguir un éxito incuestionable, convirtiéndose en un clásico de la novela de aventuras. El mapa de un tesoro enterrado marcado con una X, terribles y sucios piratas, las más violentas pasiones, goletas al viento, crímenes apasionados, mares embravecidos, islas paradisiacas, marineros con una pata de palo, loros sobre el hombre, afilados sables y lentas pistolas, códigos secretos... Todos los ingredientes necesarios para una gran aventura que enfrenta a buenos y malos en la búsqueda del ansiado tesoro... ¿qué más se puede pedir? John Silver el Largo, un viejo pirata al que le falta una pierna, que había navegado con la tripulación del Capitán Flint, ambienta un inicio memorable para una historia que no nos dejará indiferentes y mejorará la calidad de neustros sueños. Una fuente de inspiración interminable.
Un viejo marinero con la cicatriz de un sablazo en la cara se instala en una posada en la costa inglesa, no muy lejos de Bristol. Lleva un cofre que no abre nunca, se emborracha con ron y aterroriza a la clientela con sus historias y canciones. Además, le paga a Jim, el hijo de los posaderos, para que esté ojo avizor y le avise si se presenta «un marinero con una sola pierna». Lo cierto es que en el cofre secreto se esconde el mapa de una isla con un magnífico tesoro enterrado por un antiguo pirata, y Jim se encuentra, de la noche a la mañana, enrolado como grumete en una expedición (dirigida por un rico terrateniente) para ir a buscarlo. A partir de ese momento, tiene que adquirir «la costumbre de vivir aventuras trágicas» y familiarizarse con más cicatrices y mutilaciones, la muerte, la codicia y la traición. Pero todo tiene su doble cara: el miedo superado por la curiosidad puede dar pie a actos de coraje gratuitos, el aplomo puede convertirse en frialdad, la temeridad puede conducir a la jactancia. Jim, solo un muchacho, salva constantemente la vida a los adultos, pero no siempre alcanza a distinguir la diferencia entre ser valiente y estar envalentonado, entre la ensoñación y la pesadilla.
La letra escarlata, publicada en 1850, narra la historia de una mujer condenada por adulterio por concebir una hija sin estar casada y es obligada a llevar bordada en su ropa una «A» escarlata, es un símbolo de vergüenza social. Está ambientada en Nueva Inglaterra de principios del siglo XVII. La novela explora temas como la culpa, el pecado, la vergüenza y la hipocresía social dentro de una comunidad puritana. La obra critica el sistema de creencias, que impone normas estrictas y busca el castigo público para los infractores, mientras tolera la hipocresía y la doble moral.
Ambientada en la Nueva Inglaterra de los puritanos del siglo XVII, La letra escarlata (1849) narra el terrible impacto que un simple acto de pasión desencadena en las vidas de tres miembros de la comunidad: Hester Prynne, una mujer de espíritu libre e independiente, objeto del escarnio público y condenada a llevar la «A» de «Adúltera»; el reverendo Dimmesdale, un alma atormentada por la culpa aunque digno de la estima general, y Chillingworth, un ser siniestro, cruel y vengativo, que maquina en la sombra.
La presente edición incluye una introducción de la catedrática Nina Baym, cuya labor investigadora se ha centrado en el estudio de la literatura americana del siglo XIX. En el año 2000 recibió la medalla Jay Hubble que otorga la Modern Language Association por sus valiosas aportaciones en esta materia. Es autora, entre otros, del ensayo The Shape of Hawthorne's Career.