Maquiavelo alabó su genialidad militar, su biografía inspiró la primera ópera de Mozart y durante siglos se buscó su elixir contra el veneno. Pero pocas han sido las narraciones completas acerca de la vida de Mitrídates, el rey despiadado y visionario que desafió el poder de Roma en el siglo I a. C. De ahí la relevancia de esta obra, en la que Adrienne Mayor combina sus dotes narrativas con los más recientes descubrimientos arqueológicos y científicos para contar la historia de Mitrídates como nunca antes se había hecho.
Queriéndose descendiente de Alejandro Magno y de Darío III de Persia, Mitrídates heredó un próspero reino en el mar Negro a los 14 años, después de que su madre envenenara a su padre. A partir de este núcleo, concibió un gran imperio oriental que rivalizara con Roma y, tras orquestar la matanza de ochenta mil romanos en un solo día, se anexionó Grecia y Anatolia. Protagonista de algunas de las batallas más espectaculares de la historia antigua, pugnó durante décadas con una Roma que se tomó muy en serio el peligro de este nuevo Aníbal, que amenazaba incluso con atacar la propia Italia.
Hoy, como ayer, la izquierda, en la búsqueda eterna de la justicia social, debe tener una sólida base moral que entienda que un mundo sustentado en el sufrimiento de los nadie y en la lucha del último contra el penúltimo es un mundo intencionadamente mal hecho, fruto de muchas derrotas, en el que nada es casual. Si la historia nos habla de una realidad de libres y esclavos, de opresores y oprimidos, de eternos antagonismos, debemos decir sin pudor que la historia es una lucha eterna y cambiante de clases en la que el control siempre ha sido negado a los mismos. El propio Marx dijo una vez yo no soy marxista y es necesario dudar de todo. Con estas frases parecía invitarnos a no fosilizar su diagnóstico que, aunque válido hoy, está sujeto a constantes cambios presentes y venideros. La izquierda debe ser y es mucho más que sus partidos o sus líderes políticos. Ni unas siglas ni un líder deben erigirse en salvadores o redentores de causas o patrias como ha venido sucediendo los últimos cien años. La izquierda debe luchar por garantizar vidas que merezcan la pena ser vividas. Vidas en las que sea el trabajo lo que cree riqueza y no el dinero. Vidas en las que triunfen el talento y la inteligencia, y no el abuso y la ley del más fuerte. Vidas en las que todos tengan todo sin quitar nada a nadie, en las que importe más el cómo y el por qué que el dónde y el quién.
Gabriel Rufián es diputado desde 2016 por Barcelona del Grupo de Esquerra Republicana en el Congreso de los Diputados.
DEFENDER EL ESPAÑOL NO ES EXCLUIR, ES GARANTIZAR DERECHOS.
UNA LLAMADA A RECUPERAR LA CONVIVENCIA LINGÜÍSTICA EN ESPAÑA.
A través de un enfoque crítico y documentado, denuncia las prácticas que discriminan a los hispanohablantes en regiones con cooy#64257;cialidad lingüística, y revela cómo estas políticas limitan la movilidad, la igualdad de oportunidades laborales y el acceso a derechos básicos. Al mismo tiempo, reivindica el valor del español como nexo civilizatorio universal, capaz de conectar a millones de personas con un patrimonio espiritual y económico: cultural, literario, comercial, científico y tecnológico compartido.
Lejos de proponer una uniformidad excluyente, Jesús Rul plantea la necesidad de una política lingüística nacional inclusiva, que respete la diversidad sin menoscabar los derechos de los hispanohablantes. Con datos, análisis sólidos y una apuesta por el consenso constitucional, ofrece una llamada a recuperar la convivencia armónica que inspira nuestra democracia.
Neil Armstrong era un ingeniero brillante y reservado que prefería los datos técnicos a las ruedas de prensa. Buzz Aldrin luchó contra sus demonios personales con la misma determinación que puso en pisar la Luna. Alan Bean abandonó la NASA para pintar sus recuerdos espaciales con polvo auténtico del satélite incrustado en los óleos.
Sesenta años después de que Laika abriera el camino hacia las estrellas, la conquista del espacio sigue siendo la aventura más audaz de nuestra especie. Pero lejos de la retórica oficial, ¿qué hay detrás de los cascos y los trajes espaciales? ¿Cómo son realmente los hombres y mujeres que han convertido la exploración espacial en biografía personal?
Enrique José Díaz León nos ofrece un muestrario de humanidades espaciales donde los héroes revelan sus fragilidades: Valentina Tereshkova, que tuvo que convencer a los técnicos de vuelo de que había un error mortal en sus cálculos mientras orbitaba sola en el espacio; Chris Hadfield, que venció su miedo patológico a la oscuridad para comandar la Estación Espacial Internacional; o Miguel López-Alegría, que ha regresado al cosmos a los 65 años demostrando que los sueños no prescriben.
Entre los primeros mamíferos lanzados al vacío y los millonarios que hoy compran experiencias de quince minutos en órbita, Díaz León desvela que la verdadera historia del espacio no está en los manuales técnicos sino en los detalles aparentemente insignificantes: el bolígrafo que salvó una misión, el géiser de wasabi que salpicó la estación espacial, el saxofón que nunca sonó en las estrellas
Este libro pretende ante todo dos cosas: primero, generar la impresión de que el pensamiento continental dominante, representado por las autoridades filosóficas que emergen alrededor del mayo francés del 68, ya no responde a las necesidades de pensar nuestro presente. Su segundo objetivo es más polémico y arriesga una hipótesis. El pensamiento contemporáneo tiene difícil conectar con los problemas actuales cuando se decidió por la abstracción heideggeriana del Ser en lugar de perseguir el pensamiento de la tierra como trascendental de las experiencias originarias, propio del último Husserl.
¡El libro que todo judoca debe leer!
Un detallado recorrido por la historia del judo, sus orígenes, sus técnicas y la figura de Jigoro Kano, su fundador.
El judo surgió en Japón hace más de cien años, a pesar de lo cual gran parte de su creación y evolución siguen siendo un misterio fuera de Japón. Syd Hoare indagó en las fuentes originales, escribiendo por primera vez una descripción esclarecedora de cómo dos sistemas japoneses de combate sin armas poco practicados se convirtieron en un deporte olímpico practicado en todo el mundo.
Este es un libro que todo judoka, entrenador, árbitro y maestro debería leer. Muestra el crecimiento del judo desde sus primeros tiempos, la creación y desarrollo de sus técnicas y reglas, y la superación de diversas vicisitudes, algunas de las cuales siguen afectando al judo actual.
Sin duda, Syd Hoare le hizo un gran servicio al judo al traducir material procedente de numerosas fuentes, tales como el sumo, el kendo, el jujitsu o la lucha, dotando al judo de una nueva perspectiva.
El judo es el arte marcial japonés más practicado hoy en día en todo el mundo.
Obra de referencia para todos los practicantes de judo.
Esta es una guía indispensable para todos los practicantes de judo que quieran conocer más sobre su arte marcial. No solo se explica la filosofía del judo en detalle, sino que se dan a conocer muchos datos sobre la figura de Jigoro Kano, su fundador.
Un matrimonio al borde del abismo, un mundo en transformación y la sutil belleza de lo efímero.
Tanizaki desgrana las complejidades del amor en esta magistral novela.
A finales de los años 20, en la vibrante Osaka, Kaname y su esposa Misako sostienen un matrimonio en ruinas que ninguno de los dos se atreve a disolver. Mientras él se deja fascinar por las nuevas modas llegadas de Occidente, ella busca en los brazos de otro hombre una salida a su insatisfacción. Atrapada entre la obligación de acatar las viejas costumbres y el deseo de dejarse arrastrar por los vientos de modernidad, la pareja posterga irremediablemente una decisión que puede que nunca llegue. Pero un día, invitado por su suegro, Kaname descubre el sutil encanto del teatro de marionetas y la refinada belleza de la joven geisha que acompaña al anciano. Quizá el antiguo Japón es demasiado hermoso como para deshacerse de él por completo.Esta novela contiene el germen del célebre "Elogio de la sombra".
Tanizaki explora de manera magistral los matices infinitos del amor, el peso de la indecisión y el choque entre modernidad y tradición en esta obra inolvidable inspirada en su propia vida.
Asya y Manu residen en una ciudad extranjera. Son pareja desde hace un tiempo. Cuando atisban la posibilidad de comprar un apartamento, empiezan a imaginar cómo será su futuro. Los dos viven muy lejos de sus respectivas familias, que siguen aferradas a sus tradiciones. Pero ellos, ¿qué tradiciones y rituales quieren establecer en su nueva vida? Mientras sueña con las posibilidades que se abren tras cada anuncio de piso que ven, tras cada casa que visitan, Asya, cineasta documental, se dedica a recopilar imágenes del parque del barrio y a observar día tras día, como una antropóloga, a los que acuden allí. Y casi con esa misma mirada se observa a sí misma, a su pareja, a sus escasos amigos.
Aclamada por grandes escritores, Savaş convierte con su prosa delicada la simple búsqueda de un apartamento en un análisis conmovedor, a menudo divertido, de una pareja de nuestros días y de la vida de unos expatriados en cualquiera de nuestras grandes ciudades.
En el Bausler Institut, un internado femenino situado en el cantón de Appenzell, se respira una densa atmósfera de cautiverio y sensualidad inconfesada. En estos parajes por los que paseaba el escritor Robert Walser, y donde se suicidó tras permanecer treinta años en un manicomio, se desarrollan la infancia y la adolescencia de la narradora, quien las rememora desde la madurez. Del Bausler Institut, regido por Frau Hofstetter y su marido, la narradora recuerda sobre todo el momento en que se sintió atraída por una recién llegada, la «nueva»: Frédérique, una chica enigmática, estricta y de una belleza intimidante, cuyos ojos color índigo dejan entrever algo a la vez sereno y terrible. Pero en el internado hay muchas más jóvenes, llegadas de todas partes del mundo. Entre ellas afloran toda clase de sentimientos, deseos y sensaciones, incluso la voluptuosidad de la obediencia y la disciplina. Y nunca se olvidarán unas de otras, como en las prisiones uno no olvida a su compañero de celda.