Siete personajes se quedan atrapados en un hotel rural durante la tormenta de nieve Filomena. Sin cobertura ni conexiones, pero sí con víveres, deciden animar la espera contándose historias, y de ese diálogo, al que se suman los dos hosteleros, saldrán anécdotas que ocuparán ritualmente cada sobremesa, y que no solo les permitirán conocerse entre sí, sino también debatir y aprender de las vidas de los otros. Con el dominio magistral del relato oral de un autor como Landero, las historias que se cuentan estos desconocidos pronto se convierten en confesiones de sus peripecias vitales hechas al calor del momento, en narraciones de algunas experiencias que les han marcado de por vida y que se suceden y entrelazan con auténtica intriga y emoción. Homenaje a las novelas dialogadas clásicas, pequeño Decamerón de nuestros días y sucesión cervantina de relatos ejemplares, Coloquio de invierno es una delicia literaria de principio a fin, un nuevo regalo de un escritor que ha afianzado libro a libro su condición de clásico contemporáneo.
Barbara W. Tuchman dirige su mirada al nacimiento de los Estados Unidos a través de un gesto simbólico y decisivo: la primera salva de honor que una potencia extranjera dedicó a la bandera estadounidense. El episodio, ocurrido en 1776 en la isla caribeña de San Eustaquio, sirve como punto de partida para una narración brillante y rigurosa de la Guerra de Independencia.
Lejos de un enfoque puramente nacional, Tuchman sitúa este conflicto dentro de un marco mucho más amplio que implica a Inglaterra, Francia y Países Bajos, demostrando cómo la ayuda política, económica y naval de algunas de estas potencias resultó esencial para el triunfo de las colonias rebeldes. Además, la autora traza un retrato memorable de George Washington y reconstruye con gran maestría narrativa la campaña decisiva de Yorktown.
La primera salva es un relato vibrante sobre el nacimiento de una nación y una obra imprescindible para entender la geopolítica del siglo XVIII.
«La publicación de este libro es una oportunidad para ofrecer una salva de veintiún cañonazos. Así que, por la sabiduría dispensada y el placer recibido, ¡disparen!» —Time
Darío Madrid desmantela parte de los relatos oficiales de un capítulo trágico en la historia de España. A través de una investigación basada en archivos y hemeroteca, el autor saca a la luz las manipulaciones, los silencios y las distorsiones que han moldeado la memoria colectiva desde ambos bandos del conflicto.
Madrid da voz a las víctimas olvidadas -republicanos y nacionales, civiles y religiosos- que sufrieron la represión sin haber empuñado un arma. Esta obra no busca justificar el alzamiento militar, sino que critica la mitificación de la Segunda República, la censura y la manipulación de la historia.
Un libro que ayuda a entender por qué la Guerra Civil sigue siendo, casi un siglo después, un foco de confrontación política y una herida sin cerrar.
Las raíces irradiaron los cimientos: árbol y muros se van volviendo un mismo monte. Picotean las gallinas los restos de las alacenas, los bichos anidan en el hueco del calzado reseco y los perros se enroscan en las sábanas abandonadas que huelen a sus dueños. Por los alrededores merodean los soldados de distintas guerras y la amante malograda: al anochecer, se escucha la noria susurrada de sus cuitas. Pero es muda la familia que la casa añorar: Lucero, su mujer y sus cuatro hijos, ¿por qué no vuelven?
Precisa y delicada, esta novela conjuga la poesía del litoral con un repertorio procaz de anacronismos. Selva Almada logra la hazaña de volver audible el transcurrir del tiempo y sensible la obcecación de la naturaleza por recuperar lo que los hombres tomaron siglos atrás.
La fiesta no sólo es el telón de fondo de esta historia: es el hilo que une las tres etapas vitales de su protagonista —Moncho, el adolescente; Ramón, el adulto; y Aguilar, el hombre maduro— a lo largo de quince años, entre 1965 y 1980. En ese espacio compartido de celebración y desahogo, la fiesta se convierte en un espejo de la existencia: un territorio donde la alegría roza el abismo, donde la risa puede terminar en drama y donde todos los amigos bailan al compás de sus sueños, utopías y desengaños. Con un humor refinado y entrañable, Celorio retrata no sólo la vida de Ramón Aguilar, sino también la de toda una generación. Entre boleros, brindis y silencios, el autor traza un retrato lúcido y melancólico del paso del tiempo, del desgaste de las ideologías y del modo en que el ritual festivo se revela, al final, como una circular metáfora de la vida.
En 1943, los oficiales de la SS alemana a cargo del campo de concentración
Auschwitz-Birkenau ordenaron la formación de una orquesta entre las prisioneras. Durante nueve meses cruciales, entre 1943 y 1944, Alma Rosé, virtuosa violinista y sobrina de Gustav Mahler, reclutó y dirigió a las mejores intérpretes entre la vasta población cautiva, sin importar la nacionalidad, etnia o lengua materna. Casi cincuenta mujeres y niñas de 11 países integraron esta banda que era obligada a tocar marchas en cualquier condición climática y a dar conciertos semanales para los oficiales nazis. A veces, también se convocaba a algunas de sus integrantes para que ofrecieran actuaciones en solitario. A casi todas las músicas elegidas, formar parte de la orquesta les salvó la vida, ¿pero a qué precio?
La galardonada historiadora inglesa Anne Sebba se basa en una meticulosa investigación de archivo y testimonios inéditos de primera mano para contar por primera vez la historia completa y asombrosa de la orquesta, de sus integrantes y de la respuesta de otros prisioneros. Desde Rosé hasta Anita Lasker-Wallfisch, violonchelista adolescente y última integrante sobreviviente que decidió dar a conocer la historia, este es un recorrido exhaustivo por aquellos momentos y personajes cruciales.