París hechiza a sus visitantes no sólo por los Campos Elíseos, el Louvre y la Torre Eiffel, sino sobre todo por sus callejuelas escondidas, sus pequeños cafés, sus tiendas centenarias y sus atelieres, que son los que dan encanto a la ciudad. El París de las maravillas es un recorrido mágico que descubre talleres y tiendas escondidas en lugares únicos que han sobrevivido durante siglos. Entre otros, visitaremos La Maison du Pastel, de ciento cincuenta años de antigüedad, con sus pinturas al pastel elaboradas a mano, la tienda de antigüedades Yveline en Saint-Germain-des-Prés, la nostálgica librería
de la Galerie Vivienne y la herboristería de la Place Clichy de 1880. Marin Montagut invita al lector a descubrir algunos de los lugares más recónditos y atemporales de las tradiciones patrimoniales que conforman el estilo parisino y transmiten una inspiración creativa sin igual.
Poco se imagina el joven protagonista de esta novela que la chica de la que se ha enamorado está a punto de desaparecer de su vida. Se han conocido durante un concurso entre estudiantes de diferentes institutos, y no pueden verse muy a menudo. En sus encuentros, sentados bajo la glicinia de un parque o paseando a orillas de un río, la joven empieza a hablarle de una extraña ciudad amurallada, situada, al parecer, en otro mundo; poco a poco, ella acaba confesándole su inquietante sensación de que su verdadero yo se halla en esa misteriosa ciudad. De pronto, entrado el otoño, el protagonista recibe una carta de ella que quizá suponga una despedida, y eso lo sume en una profunda tristeza. Tendrán que pasar años antes de que pueda atisbar alguna posibilidad de reencontrarla. Y sin embargo, esa ciudad, tal y como ella la describió, existe. Porque todo es posible en este asombroso universo donde la realidad, la identidad, los sueños y las sombras fluctúan y escapan a los rígidos límites de la lógica.
Monstruo Azul tiene ganas de jugar, pero Conejo está muy ocupado durmiendo así que se lo traga. Y lo sigue haciendo hasta que se queda sin ningún amigo con el que jugar. Monstruo Azul ahora está solo, triste y MUY arrepentido. ¿Recuperará a sus queridos amigos? Otra joya de la mano de nuestro querido Petr Horácek, quien, con una mezcla de ternura, humor y conflicto, nos brinda este álbum que explora la amistad y el perdón.
William Blake poeta, pintor y grabador, nació el 28 de noviembre de 1757 en el barrio londinense de Soho. Expuso sus primeras acuarelas y grabados en 1771, y un año después entró como aprendiz en el taller de grabado de James Basire, donde pasó siete años. Del final de esta estancia data su etapa de simpatías revolucionarias. En 1782 contrajo matrimonio con Catherine Boucher y un año más tarde publicó su primer libro de poemas, Esbozos poéticos, al que siguieron Canciones de Inocencia (1789) y Canciones de Experiencia (1794), en las que expresa su creencia apasionada en la libertad de la imaginación. Esta fe visionaria se plasma de manera exuberante en El matrimonio del Cielo y el Infierno (ca. 1790) y en sus poemas proféticos, entre los que destacan El libro de Thel (1789), Visiones de las hijas de Albión (1793), las «profecías continentales»: América (1793) y Europa (1794), Milton (1804) y Jerusalén (1804- 1818). Blake dio a conocer estos poemas en pequeñas ediciones ilustradas con grabados de hermosa y sorprendente factura. Ignorado por sus contemporáneos, trabajó como grabador profesional hasta su muerte, el 12 de agosto de 1827.
Walter es un gusano que se dedica a ayudar a la comunidad: tiene una de las mejores oficinas de objetos perdidos del mundo, y un gran talento para encontrar objetos extraviados. Pero un día sucede lo impensable: ¡el gusano Walter pierde su gorra! Y parece que encontrarla no se le da tan bien como era de suponer. De hecho, no sabe si podrá volver a abrir su oficina si ni el mismo es capaz de encontrar su gorra... Jule Wellerdiek nos hace viajar con este álbum tan tierno a traves del proceso de aceptar la perdida, acompañar a amigos afligidos, y celebrar la alegría del reencuentro; todo ello con un toque de humor muy fresco.
La historia más urgente de la tecnología moderna no comienza en Silicon Valley, sino hace doscientos años en la Inglaterra rural, cuando los trabajadores conocidos como los luditas se rebelaron para no morir de hambre a manos de los dueños de las fábricas que usaban máquinas automatizadas para aniquilar sus medios de vida. Los luditas organizaron incursiones guerrilleras para destruir esas máquinas —bajo pena de muerte— y consiguieron el apoyo de Lord Byron, enfurecieron al príncipe regente e inspiraron el nacimiento de la ciencia ficción. Esta lucha de clases, casi olvidada, sometió a la Inglaterra del siglo XIX.
Hoy en día la tecnología pone en peligro millones de empleos, los robots abarrotan las fábricas y la inteligencia artificial pronto impregnará todos los aspectos de nuestra economía. ¿Cómo cambiará esto nuestra forma de vida? ¿Y qué podemos hacer al respecto? Las respuestas se encuentran en Sangre en la máquina.