«Confundido por la prosodia taína, el Almirante escribió tal nombre así: Cahonaboa. Otros historiadores le llamarían Caonabó, pero Las Casas especifica: «La última fuerte», queriendo significar que sobre la última sílaba debía caer un acento. Caonabó, pues, parece haber sido propiamente su nombre». Así explica Juan Bosch por qué opta por Caonabó, en vez de Caonabo, nombre con el que el cacique de Maguana ha pasado a la historia.
¿Lo curioso de los héroes de la vida real? Cuando Caonabó vislumbró las verdaderas intenciones de los recién llegados, no imaginaba que más de 530 años después estaríamos publicando un libro que narra su historia. La razón es que fue protagonista del primer evento de resistencia indígena, por eso Juan Bosch, autor de esta hermosísima historia, lo reconoce como EL PRIMER LIBERTADOR AMERICANO.
En esta historia de una revolución fallida, Luciano Canfora desmonta la imagen oficial de Catilina —esa que lo retrata como simple conspirador derrotado— y reconstruye, con agudeza y erudición, el perfil de un líder político cuya memoria fue deliberadamente borrada por los vencedores.
«Catilina. Una revolución fallida» aborda uno de los episodios más turbulentos del final de la República romana. El nombre de Catilina ha pasado a la historia como sinónimo de traición, pero su sombra —como demuestra Canfora— siguió proyectándose sobre Roma mucho después de su muerte. A partir de un riguroso análisis de las fuentes antiguas, especialmente de los discursos de Cicerón y la narración de Salustio, este libro cuestiona la versión oficial de los hechos y devela cómo la supuesta conspiración no fue un episodio aislado, sino el síntoma de una crisis más profunda: la pugna irresuelta entre las élites senatoriales, los sectores populares y las aspiraciones de poder personal que acabarían liquidando la libertas republicana.
Nacido en Alcalá de Henares, en 1547, aquel que andando el tiempo fue nuestro escritor universal padeció y gozó como soldado curtido, cautivo mental y físico y accidentado comisario de la Corona, esposo, encarnación de la imaginación y de la permanente resurrección de sí mismo. El intento de escribir su vida ha hecho llenar con ríos de tinta, más con leyendas y literatura que con hechos documentados, sus varias vidas. Sin embargo, Alfredo Alvar Ezquerra rastrea en archivos públicos y privados para ofrecernos esta monumental investigación y contar con rigor la vida del hombre, Miguel de Cervantes, que fue a la sazón el escritor de El Quijote. En las páginas que tienes entre tus manos, sale a la luz un Cervantes que no fue siempre pobre y hasta vivió holgadamente en muchas etapas gracias a su talento para las finanzas. Un manco de Lepanto que nunca abandonó a su esposa, en la que siempre confió. Un escritor que mintió, o dijo verdades a medias, en muchas declaraciones.