«Siempre tengo sed. Cuando bebo agua no pasa nada solo me hago pis. Cuando bebo alcohol pasan cosas. Cuanto más bebo más cosas pasan. Beber hasta caer en compañía, es una atracción, como subirte con amigas en una montaña rusa. El único momento de la semana en que me puedo dejar llevar. Caer. Caer en compañía a un abismo divertido. Bebemos hasta caer porque confiamos en tener alguien que nos sostenga o porque sabemos que no hay nadie para sostenernos. Es un juego. Peligroso».
¿Cómo leer El Capital de Marx? refuerza la transformación sobre los estudios marxianos que represntó la publicación, en esta misma serie, de la obra de Heinrich Crítica de la economía política.
La lectura de Heinrich aborda la obra de Marx desde un plano estrictamente teórico, sin prejuicios ideológicos, de modo que no da por sentado ninguno de los tópicos que tanto abundan sobre El Capital.
Heinrich analiza El Capital palabra por palabra, en el cuerpo a cuerpo, lo que se revela como caminofructuoso para desentrañar y esclarecer las profundas estructuras conceptuales que reverberan en el texto.
Solo después de un minucioso análisis de estas características cabe sacar conclusiones,ya sea programar revoluciones, predecir el apocalipsis, o tal vez de contemplar ?entre lúcidos y desencantados? cómo la araña devora a sus presas.
«Por su esfuerzo por salvaguardar la libertad de expresión como condición imprescindible para la democracia y la paz duradera.» Con esas palabras reconocía la Academia sueca la labor y el esfuerzo de Maria Ressa. Este libro es el mejor resumen de su trayectoria y de los principios éticos que rigen su pensamiento y su labor como periodista.
Maria Ressa ha dedicado su vida a defender la verdad y a luchar contra el autoritarismo. Su meticuloso trabajo de investigación ha sacado a la luz las redes y técnicas de desinformación desarrolladas por el Gobierno de Filipinas, que utiliza las nuevas tecnologías para difundir sus mentiras y suscitar la ira y el odio entre sus ciudadanos. Sus principios la han llevado a enfrentarse al hombre más poderoso del país: el presidente Duterte. Hoy, perseguida por el Estado, se han dictado varias órdenes de detención contra ella y se enfrenta a más de cien años de prisión. Su delito: decir la verdad.
Cómo luchar contra un dictador cuenta la historia de cómo las democracias mueren ante la violencia continuada y la inmoralidad de los gobernantes, y de cómo una amenaza invisible ha contagiado internet, destruyendo nuestras libertades una a una. Se trata de las numerosas campañas de desinformación que se propagan por las redes sociales: desde la guerra contra las drogas del presidente Duterte hasta el asalto al Capitolio; desde el Brexit hasta la ciberguerra rusa y china; desde Facebook y el resto de Silicon Valley hasta nuestros propios clics y votos. Narrado desde las trincheras de la guerra digital, este libro es una llamada urgente para la toma de conciencia y la defensa de nuestras democracias.
La aparición de distintos ejemplos de populismo en diferentes partes del mundo ha hecho salir a la luz una pregunta que nadie se planteaba unos años atrás: ¿están nuestras democracias en peligro? Los profesores Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, de la Universidad de Harvard, han invertido dos décadas en el estudio de la caída de varias democracias en Europa y Latinoamérica, y creen que la respuesta a esa pregunta es que sí.
Esta es una historia innovadora sobre las posesiones de Estados Unidos en el extranjero y el verdadero significado de su imperio. Estamos familiarizados con los mapas que delimitan los cincuenta estados. Pero ¿qué hay de los demás territorios reales —islas, atolones y archipiélagos— que ha gobernado y habitado? Immerwahr cuenta la fascinante historia de Estados Unidos fuera de Estados Unidos, revelando episodios olvidados que arrojan una nueva luz sobre la historia estadounidense. Desde las Islas del Guano, donde los buscadores recogieron uno de los productos más valiosos del siglo XIX, hasta Filipinas, escenario del acontecimiento más destructivo en suelo estadounidense, o Puerto Rico, donde los médicos estadounidenses llevaron a cabo espeluznantes experimentos que jamás habrían realizado en el continente. Pero en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, señala Immerwahr, el país se alejó del colonialismo para poner en práctica innovaciones en electrónica, transporte y cultura, ideando así un nuevo tipo de influencia que no requería el control de las colonias. Con una gran cantidad de detalles absorbentes, y una original concepción de lo que significan el imperio y la globalización hoy en día, Cómo ocultar un imperio es una obra de historia notable y de lectura compulsiva.
Tendemos a pensar que las normas y las leyes existen para protegernos. Sin ellas, ¿cómo podríamos diferenciar el bien del mal, convivir en armonía y ser buenos vecinos?
C. L. Skach también creyó en la omnipotencia de la ley, y pasó su carrera recorriendo algunos de los lugares más fracturados y castigados por la guerra, leyendo y escribiendo constituciones para intentar reconstruir sociedades. Pero un día, sentada sola en una caravana reforzada en Bagdad tras un ataque con misiles, tuvo que admitir lo que llevaba años resistiéndose a aceptar: una buena sociedad no se impone desde arriba, se construye confiando menos en las normas formales y más en las personas.
En Cómo ser un ciudadano, Skach nos presenta seis ideas inspiradas en experiencias de todo tipo —desde guerras civiles hasta movimientos por los derechos civiles, pasando por la responsabilidad individual ante la injusticia y la ayuda mutua durante la pandemia— para ayudarnos a construir nuestras pequeñas sociedades. A veces, estas ideas pueden parecer simples —compartir las verduras del huerto, sentarse a conversar en un banco del parque—pero, en conjunto, tienen el potencial de transformar la sociedad desde abajo.
A medio camino entre lo personal, lo filosófico y lo práctico, Cómo ser ciudadano es un esperanzador manual para construir un mundo mejor entre todos.